Perdonar es divino


Por Juan Cocach
En Marcos 11: 25 leemos lo siguiente: "Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone vuestras ofensas". Muchas veces nos preguntamos como podemos perdonar a aquellos que nos han hecho mal y tratamos de buscar dentro de nosotros una respuesta, pero luego que meditamos nos damos cuenta que humanamente es imposible. Cuando estamos frente a la persona que...
nos ha causado algún daño, generalmente nuestra reacción es de rechazo. Esto es así porque hay una herida en el corazón que está aún sangrando, hay un quebranto dentro nuestro que altera nuestras emociones y nos desestabiliza. Cuando el dicho reza: "perdonar es divino", es una realidad porque al perdón sólo lo adquirimos en Dios y de Dios. Hablando de Jesús, Isaías dice en el capítulo 61:1, que "el Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque fui ungido y enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón..." Todo daño que ha producido el pecado en nuestras vidas a través de Cristo Jesús es sanado. Y cuando nuestro corazón es sanado por Dios, es cuando está preparado para perdonar. Pienso que el perdón es un proceso que comienza como dice el pasaje de Marcos 11, en nuestra cámara secreta, en nuestra comunión con el Señor. Cristo dice: "cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno". Delante del Señor es donde el proceso del perdón comienza; a solas con Dios le abrimos el corazón, derramamos nuestra alma y dolor por el daño sufrido, pero también orando es cuando comenzamos a perdonar al ofensor. El Espíritu Santo tiene que convencernos que este es el camino porque dice Jesús aquí que es la llave para que el Padre Celestial nos perdone a nosotros nuestras ofensas. El camino del perdón no es fácil, pero es necesario recorrerlo para que nuestra vida sea bendecida, para que, como dice Hebreos, "lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado". Soltemos el perdón para que Dios suelte la bendición. Perdonar es divino porque de Dios obtenemos el corazón perdonador que necesitamos. Él es nuestro ejemplo. ¡¡¡ El Señor nos ha perdonado y nos perdona tanto.....!!! Roguémosle al Señor que en su misericordia nos provea de su divino perdón; no solamente del perdón que nosotros necesitamos, sino también del perdón que otros necesitan y que tiene que ser soltado a través de nuestra vida. Que el Señor les guíe. Un abrazo a todos.


pastor Juan Cocach
desde Córdoba - ARGENTINA