Aprovechemos bien el tiempo


Por Ricardo Dulanto Bautista
“Por lo cual dice: Despiértate tú que duermes, levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo. Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios si no como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por lo tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cual sea la voluntad del Señor” (Efesios 5:14 17)
¿Qué es el tiempo? El tiempo, es el regalo más valioso que Dios nos ha dado para
que lo aprovechemos de la mejor manera posible. Aprovechar es sacar provecho de algo, según el diccionario de la lengua española la palabra provecho significa:” la utilidad o beneficio que se consigue o se origina de algo o por algún medio”. Dios es el principio y el fin, por eso él no necesita tiempo, él no es el tiempo, porque es eterno, nunca muere, nunca acaba, el tiempo lo necesitamos los humanos, no Dios. ¿ Cómo están los tiempos en la actualidad?Los tiempos están peligrosos, la maldad y la corrupción de la sociedad están aumentando a pasos agigantados, la ambición y el afán por las cosas de este mundo son el denominador común de la sociedad de hoy. Bien lo profetizó Pablo: “También debes saber que en los últimos días vendrán tiempos peligrosos, y que habrá hombres amadores de si mismos avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos, que amarán los deleites de este mundo que a Dios” (2da.Timoteo 3:1-4) La sociedad actual está prisionera en pasiones carnales que la mantiene alejada de los asuntos espirituales. La corriente de este mundo lleva a la gente a vivir en diversiones desenfrenadas, pasa muchas horas frente al televisor, internet, frente a los casinos, tragamonedas, estadios, cines, supermercados, espectáculos, discotecas, fiestas, borracheras, etc.Jesús vino para librar a la humanidad de sus prisiones, para eso es necesario que el hombre se arrepienta de sus malos caminos y que aproveche bien el tiempo, creyendo en él y buscando el reino de Dios en primer lugar, porque; Jesús dijo: “¿Qué aprovecha al hombre si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo?”¿De que servirá tener todo el oro del mundo si perdemos nuestra alma? ¿De que sirven la fama, los logros, los éxitos si no reconocemos que con nuestra mala manera de vivir estamos ofendiendo a Dios y que por consecuencia no heredaremos su reino? El hombre necesita arrepentirse si desea alcanzar la salvación de su alma y heredar el reino de Dios. El apóstol Pablo escribe a los Corintios:” ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios” (1ra Corintios 6:9-11). Le escribe a los Gálatas: “Y manifiestas son las obras de la carne, que son adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistados, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas, acerca de las cuales yo os amonesto, como ya o lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.”Actualmente, es escandalosa la depravación sexual, los medios de comunicación masiva están bombardeando sin descaro a los hombres y mujeres de este tiempo sin importarles edad, ni sexo. Los valores morales y la ética parecen cuentos de hadas. El respeto por la vida y a los semejantes es cada vez menor, los pleitos, las enemistades, los chismes, los odios, las venganzas los suicidios, los abortos, los homicidios, los parricidios, etc. Las prácticas en contra de los principios de Dios están a la orden del día, como la del ocultismo, la hechicería, brujería, la superstición, el esoterismo, el espiritismo, la idolatría, etc. El adulterio, la fornicación, la pornografía, el matrimonio homosexual, el enfriamiento del amor, divorcios, Los juegos electrónicos tiene a los niños y jóvenes perdiendo el tiempo y la lectura de libros a quedado relegada a un segundo plano. Ya no se aprecian los paisajes, ni las bondades de la naturaleza; más bien el hombre la está destruyendo. El hombre se está envenenando diariamente con la contaminación, la pululación de fábricas, comidas rápidas, la vivienda es cada vez más hacinada, el respeto a las leyes se ha perdido en todo los niveles. El concepto y la vida de familia y de hogar están desapareciendo. De todo esto el hombre necesita arrepentirse. Arrepentirse, es reconocer que estamos viviendo de espaldas a Dios, es volverse a Él, buscar su reino, nacer de nuevo, ordenar la manera de vivir. Bien lo profetizó Pablo: “También debes saber que en los últimos días vendrán tiempos peligrosos, y que habrá hombres amadores de si mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres ,ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos, que amarán los deleites de este mundo que a Dios”(2da.Timoteo 3:1-4) El hombre precisa tomar una decisión de seguir los caminos de Dios, si lo hace será para provecho, lo contario será para destrucción.¿Cómo se aprovecha el tiempo?Timoteo recibe el mandato de Pablo: “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos, en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio”. (2da. Timoteo 4:1- 5) Lo que más aprovecha al hombre es vivir llenos del Espíritu Santo, así lo recomienda el apóstol Pablo en la carta a los Efesios: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu Santo, hablando entre vosotros con salmos, con himnos, y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.”(Efesios 5:18-20)A los Colosenses les escribe: “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones (Colosenses 3:16) La mejor utilización del tiempo es dedicarlo a escudriñar las escrituras, predicar, enseñar, compartir, cantar, relacionarnos con hermanos en la fe, hacer discípulos, etc. Otra de las actividades importantes para contrarrestar la atracción que ofrece el mundo para que perdamos el tiempo, es CONGREGAR. El autor de la carta a los Hebreos escribe. “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”.(HEBREOS 10:24-25) Los discípulos del Señor debemos ser sabios congregándonos para alabarle, adorarle, bendecirle, glorificarle, así como también debemos congregar para exhortarnos, cantar cánticos nuevos, profetizar, hablar en lenguas, repetir las palabras del Maestro. Nuestra boca debe estar llena de las palabras de Cristo. Sé que al leer estas líneas estas pensando ¿entonces no hay que estudiar, ni trabajar? ¡NO!, todo lo contrario, de lo que estoy hablando aquí es de aprovechar bien el tiempo, haciendo primero las actividades espirituales para estar llenos del Espíritu Santo y así llenos del Espíritu, estudiar, trabajar, hacer negocios, conversar, pasear, casarse etc. Todo es mejor cuando estamos llenos del Espíritu Santo, buscar primero la llenura del Espíritu Santo es realmente aprovechar bien el tiempo. El humanismo enarbola la bandera del egoísmo, el hedonismo la bandera del placer; más la iglesia tiene como bandera: el amor, porque Dios es amor. Por eso debemos vivir como iglesia. Ser iglesia es vivir en relación, amando, sirviendo, bendiciendo, ayudando, orando por otros, hospedando, visitando, congregando, siempre relacionados como cuerpo santo del Señor. ¡Decidamos vivir sabiamente, aprovechando bien el tiempo!