Dios, la ciencia y los científicos


Más allá de que cada uno tenga toda la libertad para poder expresarse de maneras diferentes y demostrar o no la existencia de Dios, hay una sola manera de poder expresarlo de acuerdo a su voluntad conforme a las escrituras: dando fe de su existencia en la propia experiencia, en la transformación de vidas y presentando su propósito enfocado a un plan eterno, no simplemente terrenal. Algunas personas que lo niegan, atribuyéndole las guerras, la enfermedad, el hambre, etc, sin darse cuenta de que es el hombre mismo el que
despreció el llamado de Dios al servicio de su creación. Sobre todo no han podido demostrar que Dios no existe. Cuántos hombres sabios de este mundo quedaron en ridículo al querer intentar desacreditar a Dios como creador del universo. Y cuantos científicos creyentes que se la "jugaron" a pesar de las remotas condiciones de la ciencia en épocas pasadas en cuanto a dar crédito de que sí existía y era el creador, el principio y debieron pasar circunstancias de crítica y desprecio, si bien apoyaban esta fe no acreditaban con ello convicción de profesarla en sus hechos. Caso especial fue el de Kepler (1571-1630) matemático y astrónomo; investigó la luz, estableció las leyes del movimiento planetario sobre el sol y estudió la gravedad universal. Sin sufrir persecución por su declaración abierta del sistema centrado por el sol fue respetado aún por sus opositores. Galileo Galilei (1564-1642) es recordado por su conflicto con la Iglesia. Le fue prohibido enseñar el sistema centrado por el sol. El dijo que la Biblia no puede equivocarse. Newton (1642-1727) dijo que en su sistema de física, Dios es esencial para la naturaleza y el carácter absoluto del espacio, que eso sólo podría proceder del consejo y dominio de un ser inteligente y todopoderoso. Y otros más: Max Planck (1858-1947), teoría del Dios Omnipresente, Kelvin (1824-1907) y Faraday (1791-1867), cristianos comprometidos que defendieron la creencia en un Dios Omnipotente. Un científico llamado Albert Einstein (1879-1955), premio Nobel de Física en 1921, aunque en una de sus frases dijo: "Dios no juega a los dados", aunque a él muchos no le acreditaban una fe sólo deísta sino panteísta (equivalencia entre universo, naturaleza y Dios) igual da claramente la latente presencia de una existencia superior.
Por eso amigos, démosle la oportunidad a que Dios se manifieste con su palabra de fe en nuestros corazones y abrámosle la puerta de nuestra vida a Jesucristo su Hijo amado que El dió por nosotros y toda la humanidad y que lo revela en su palabra. Que hermoso es hablar de nuestro Todopoderoso Dios como Señor y Creador!!!