A 500 años de la Reforma, Luteranos y Vaticano se reconcilian

Ginebra - En 2017 se cumplirán 500 años desde que Martín Lutero clavara sus 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittemberg, dando inicio a la reforma protestante. Sin embargo al acercarse la fecha de la conmemoración, la Federación Luterana Mundial y el Vaticano parecen estar más cerca que nunca, tras limar muchas diferencias en una senda sostenida de diálogo ecuménico.
De hecho el Vaticano y la Federación luterana han presentado un documento común en Ginebra, en la sede de la FLM, titulado ‘Del conflicto a la comunión’, enfatizando cómo el diálogo establecido en los últimos 50 años ha ayudado a la unidad entre ambas confesiones.
Kurt Koch, jefe del departamento del Vaticano para promover la unidad de los cristianos, anunció que ambas iglesias trabajan en el diálogo y propuso la preparación de una futura declaración conjunta sobre la Iglesia, la Eucaristía y el ministerio.
Terminó la lucha
En el informe, católicos y luteranos admiten su “culpabilidad” de dañar la unidad cristiana en el pasado y elogian el camino recorrido últimamente para limar asperezas.
“La conciencia que está naciendo entre los luteranos y los católicos es que la lucha del siglo XVI ha terminado”, dice el informe. “Las razones para condenar mutuamente la fe de los otros han quedado en el camino”.
Porque “a pesar de las diferencias”, dicen, “la creencia en Jesús nos une (…) y nos inspira a que cooperemos más estrechamente para proclamar el Evangelio en las sociedades cada vez más plurales”.
Martin Junge, secretario general de la FLM, dijo que este documento es “un paso muy importante en un proceso de curación que todos necesitamos y por el que todos estamos orando”.
“La división de la iglesia es algo que no podemos celebrar, pero podemos ver lo que es positivo y tratar de encontrar caminos hacia el futuro juntos”, dijo por su parte el cardenal Kurt Koch.
Acercamientos doctrinales
La Federación Luterana Mundial aglutina a unos 75 millones de luteranos. Católicos y luteranos comenzaron a buscar un terreno común teológico después del Concilio Vaticano II. Se dio un gran paso adelante en 1999 al acordar una visión común sobre la justificación, la doctrina que fue el centro de la controversia del siglo 16. La cuestión era si los cristianos alcanzan la salvación eterna por la fe o también haciendo buenas obras.
Ambas partes admitieron en este informe que a menudo habían ridiculizado las enseñanzas del otro en el pasado, lo que consideran que es “pecar contra el octavo mandamiento” que prohíbe dar falso testimonio.
Por la parte luterana también se confiesa “vergüenza y pesar” por “las declaraciones crueles y degradantes que Martín Lutero hizo contra los judíos” y rechazó otros “lados oscuros de Lutero”, incluyendo su apoyo a la persecución de los anabautistas.
Controversias obsoletas
Según el informe, el auge del cristianismo en países en desarrollo ha implicado un impacto en la lectura teológica de ambas iglesias, con una congregación nueva que ya no se identifica “con los problemas de la Europa de hace quinientos años”.
El cardenal Kurt Koch presenta el documento ‘Del conflicto a la comunión’ en Ginebra: Católicos y luteranos presentaron el informe conjunto enfatizando el camino de diálogo y reconocimiento mutuo recorrido los últimos 50 años.
Se dice también en que el auge de los movimientos pentecostales y carismáticos en el último siglo “han presentado nuevos énfasis que han hecho muchas de las viejas controversias confesionales parezcan obsoletas”.
De acuerdo al informe las disputas iniciadas con las 95 tesis tenían que ver con la venta de indulgencias y no tenían la intención de fundar una nueva iglesia. Ambas partes admiten que se manejó de forma inadecuada la crisis que se generó entonces, llevando a la ruptura final.
Otras disputas, como las relativas a la única autoridad de la Biblia, se han reducido en los últimos años, según el informe, hasta el punto de que las dos iglesias “comparten la unidad en la diversidad reconciliada”. En otras cuestiones, como la autoridad papal o la naturaleza de la ordenación de sacerdotes, sigue habiendo diferencias importantes.
La FLM ha anunciado que desea establecer diálogo próximamente con otras iglesias cristianas – anglicanos, menonitas, reformados, ortodoxos y pentecostales – acerca de cómo ellos también pueden participar en la conmemoración de 2017. (Charisma News) fuente: cristianodigital.net