La tarea de la iglesia

por Ricardo Dulanto B. 
“Vosotros sois la sal de la tierra; si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.”(Mateo 5:13). La iglesia debe preservar los principios del reino de Dios e impedir que la podredumbre, que el pecado trae consigo, termine por destrozar la vida; y queel hombre deje de lado a Dios.

Si la iglesia deja de ser sal, corremos el peligro que todo se corrompa trayendo consigo la perdición de los hombres. Es por eso que la misión de la iglesia es maravillosa, porque es la portadora dela promesa de salvación de los hombres. La iglesia por ser sal da gusto a la vida.

Jesús dijo que era la luz del mundo, pero también dijo: “Vosotros sois la luz del mundo, una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”. (Mateo 5:14-16)
La iglesia como luz esta llamada a mostrar el camino y hacer desaparecer las tinieblas en que el mundo se encuentra. Cuando la iglesia alumbra, los pueblos se dan cuenta que están caminando por el camino equivocado. Es necesario que seamos luminares en este mundo. “...resplandecéis como luminares en el mundo (Filipenses 2:15).
La iglesia ha sido librada de la potestad de las tinieblas:”...el cual nos ha librado dela potestad de las tinieblas y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados”(Colosenses 1:13 - 14).
Las tinieblas no pueden prevalecer contra la luz. Donde hay luz no hay tinieblas:
· ”Porque así nos ha mandado el Señor,diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, a fin de que seassalvación hasta lo último de la tierra” (Hechos13:47)
· “Porque enotro tiempo erais tinieblas, más ahora sois luz en el Señor;andad como hijos de luz” (Efesios5:8)
· “Más vosotros hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día; ossorprenda como ladrón. Porque vosotros sois hijos de luz e hijos del día;no somos de la noche ni de las tinieblas” (1ra.Tesalonicenses 5.4 y 5)
El Señor no tarda su promesa, actualmentevemos como la maldad está aumentando, yel amor de muchos se está enfriando.
Hoy más que nunca debemos velar y estar llenos, avivados y ardiendo en el Espíritu para desempeñar nuestro verdadero papel como iglesia, esto es, ser SAL Y LUZ del mundo. ¡Amén!
Ricardo Dulanto B. es pastor de las comunidades cristianas del Perú