Abrazo de Vida

por Stella Maris Arias
Libro de Hechos 20: 7 - 12
"El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche. Y había muchas lámparas en el aposento alto donde estaban reunidos; y un joven llamado Eutico, que estaba sentado en la ventana, rendido de un sueño profundo, por cuanto Pablo disertaba largamente, vencido del sueño cayó del tercer piso abajo, y fue levantado muerto. Entonces descendió Pablo y se echó sobre él, y abrazándole, dijo: No os alarméis, pues está vivo. Después de haber subido, y partido el pan y comido, habló largamente hasta el alba; y así salió. Y llevaron al joven vivo, y fueron grandemente consolados".
Una vez más, me sorprende ver cuán grande es el poder de Dios y cómo se vale de las circunstancias y de sus siervos para obrar con su poder. Y en este pasaje el "medio" para tocar con su poder es UN ABRAZO.
Este relato tan breve me hizo desviar la mirada al ámbito del hogar y la relación entre padres e hijos. Es que en muchos casos, aún en familias cristianas, es sorprendente "la ausencia" de un abrazo.
En la actualidad, se dice tanto "la juventud está en peligro", y ya no solo en la calle -como se decía tiempo atrás- sino en todo ámbito que los jóvenes frecuenten, como escuelas -con casos de bulling-clubes, boliches, casas de amigos, profesores, cybers, plazas, estadios y aún dentro del hogar cuando hay abusos verbales, físicos, psicológicos; hijos usados como rehenes de sus padres -cuando no se permite a alguno de los padres que vean a sus hijos en caso de matrimonios separados- y hasta el huésped fijo de la familia como Internet, con ofertas y enseñanzas de todo tipo.
La niñez y la juventud corre peligro aún en el ámbito afectivo en cuanto a las relaciones de sus seres más queridos: separación de los padres, abandono, nuevas parejas de los padres, nuevos hermanitos; ausencia de buenos ejemplos, ausencia de fe de Jesucristo, carencia de autoridad, de enseñanzas, de buenos modales, de límites, carencia de afecto, de control,de buenos consejos, falta de corrección, de disciplina. 
Hoy la juventud está en peligro porque el mundo está ganado por el peligro de las calles, de la violencia, de la inseguridad social y de la estabilidad del hogar en cuanto a los afectos de los que más aman y que son sus padres; el peligro de la droga, la discriminación, la seducción incesante de las publicidades.
Dentro de este contexto... se puede decir que Hoy también hay jóvenes adormecidos profundamente en sus propias situaciones.
En cualquier hogar puede haber un Eutico muy rendido de escuchar siempre las discusiones de sus padres, los golpes, reproches, las desaprobaciones, las incomprensiones, las ofensas, la gritería... y ¡caen! y pueden necesitar un Pablo, o una madre, o un padre, o un abuelo que lo abrace y que en ese abrazo "le transfiera vida y el amor del verdadero Padre", y así queden grandemente consolados. 
Satanás quiere arrebatarnos todo lo de Dios, y así ha hecho con el ABRAZO; muchas generaciones no lo han practicado y se quedaron sin saber que en el abrazo hay: RENUEVO, CONCILIACIÓN, SANIDAD, RESTAURACIÓN, ESPERANZA, VIDA.
Lee el Salmo 27: 10 y déjate abrazar por el Padre Celestial y con ese abrazo abraza a tus hijos. "Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo Jehová me recogerá". 
Dios los bendiga grandemente.
Stella Maris Arias