El Mejor Lugar

Por Enrique Martínez, desde Santiago de Chile
Cuando todo se desmorona y sale mal, hay un lugar de paz y descanso, y es el mejor lugar. Cuando estás decepcionado de la vida y de personas, hay un lugar de restauración y de consuelo, y es el mejor lugar. Cuando estas abatido y enfermo, hay un lugar de aliento y sanidad, y es el mejor lugar. Cuando estés bien y sin necesidad, hay un mejor lugar y es seguro, para esperar confiadamente los vientos tempestuosos o imprevisibles que inevitablemente llegaran a los costas de tu vida. Busca y refúgiate en ese mejor lugar.
Los caminares, el cansancio, los distractores, la experiencia, los golpes, las desconfianza, el afán, las bendiciones y la prosperidad, los quehacer diarios y el enemigo, no quieren que busques ese mejor lugar, porque sólo ahí, hay paz y plenitud de gozo.
Ese mejor lugar se llama La Rosa de Sarón, El Lirio de los Valles, El Alfa y la Omega, El Resucitado, El Principio y el Fin, El Cordero Perfecto, El Que es y el que Será hoy y por la Eternidad, Jesús de Nazaret, Vive!
Hay muchos lugares en la vida y en la de los creyentes, que reemplazan ese mejor lugar, pero no son EL MEJOR LUGAR. Algunos buscan y consideran ese lugar como la iglesia; una cobertura personal o ministerial; un grupo de personas; un trabajo en una solida y pujante empresa; una casa con gruesos muros de hormigón prensado; la mejor clínica, etc. Algunos de estos lugares son necesarios, yo los necesito, pero no son el mejor y perfecto lugar. La presencia de Dios es el mejor lugar.
Cuando Jesús dijo venid a mi todos los cargados y trabajados (Mateo 11:28), fue porque el sabia como Dios, que él era el mejor lugar para los abatidos del camino. O cuando dijo no temas (Isaías 41:10), porque él es el mejor lugar de seguridad frente a los diferentes temores. Jesús dijo sin mi nada podéis hacer (Juan 15:5), ya que solo en ese lugar, o sea en él, nuestra vida, vuestros caminos, deseos, llamados o proyectos son seguros y durables. Finalmente, cuando habitas (en ese lugar, en él), al abrigo del Altísimo, moraras bajo la sombra del Omnipotente, siendo perpetua y para siempre, el mejor lugar.
Entonces es irrebatible, irreemplazable e indestructible la razón empírica, que Jehová, o sea Jesús, es el mejor lugar. Busca ese mejor lugar cada día, con un corazón sincero y humillado y verás la gloria de Dios, que te traerá descanso para tu alma y para todo tu ser, siempre y cuando permanezcas en ese mejor lugar, que es Jesús.
"Yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos e hijas; nombre perpetuo que nunca perecerá" Isaías 56:5
"Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os haré morar en este lugar" Jeremías 7:3
Bendiciones